Qué guarda SOL, y qué no
En castellano llano, sin letra chica.
- Tu ubicación no sale de tu teléfono. El cálculo del sol y la sombra se hace acá adentro. Ni a nuestro servidor ni al de nadie.
- No hay cuenta, ni cookies, ni rastreadores. Solo un identificador anónimo que genera tu propio teléfono, para saber si la gente vuelve. Tu mail lo tenemos únicamente si lo dejás vos para recibir El finde, y se borra cuando te das de baja.
- Los avisos se borran cuando los apagás. Y todo lo demás se borra con el botón que está al final de esta página.
El detalle
Lo que sí se guarda
- Un identificador anónimo: veinte letras y números al azar que genera tu propio teléfono la primera vez que entrás. No sale de un registro de usuarios porque no hay registro de usuarios.
- La fecha de tu primera visita y la de cada visita siguiente. Sirve para saber una sola cosa: si la gente vuelve.
- El nombre de la plaza que consultaste, en forma de etiqueta. La plaza, no vos.
- Si compartiste una plaza, si reportaste un error en los datos de sombra, y si le diste o le negaste el permiso de ubicación.
- Si entraste desde un teléfono o desde una computadora.
- Lo que escribas en el cuadro de comentarios, tal cual lo escribiste, hasta quinientos caracteres. Lo leemos nosotros dos y sirve para corregir la app. El formulario no tiene casillero de contacto: no te pedimos mail ni teléfono en ningún lado.
Lo que se guarda si activás los avisos
La suscripción de notificaciones (un identificador opaco que da tu propio teléfono, no tu nombre ni tu número), la plaza y el sector que elegiste, y con cuánta anticipación querés el aviso.
Eso vive en el servidor mientras los avisos estén prendidos y se borra cuando los apagás, desde la app o con el botón del final de esta página. Si cambiás de plaza o de sector, se reemplaza: no se acumula.
Cada aviso que te mandamos queda anotado como un evento más (qué día, de qué tipo, para qué plaza, con tu identificador anónimo), igual que una visita: sirve para saber si los avisos hacen que la gente vuelva.
Si pedís el aviso del finde (uno por semana, los jueves) es el mismo pedido, con una marca más; se puede pedir sin plaza, y entonces se guarda solo la suscripción y esa marca.
En la app de la tienda, en lugar de la suscripción se guarda el token de notificaciones que da el teléfono: un código opaco de Apple o de Google que sirve solo para mandar avisos a ese aparato. Se borra igual, cuando apagás los avisos.
Lo que se guarda si te anotás a El finde por mail
El finde es un mail por semana, los jueves, con cómo viene el sábado y el domingo y las plazas con más sol. Llega solo si lo pedís vos, en la app o en asolate.app, y confirmás tu dirección con el mail que te mandamos. Si no confirmás, no te escribimos nada más.
Qué guardamos: tu mail, la zona que elegiste (si elegiste una), la fecha en que te anotaste, desde dónde te anotaste (la app, la web o asolate.app) y el texto exacto que aceptaste con su fecha: «Quiero recibir El finde de SOL los jueves. Me puedo dar de baja cuando quiera.». Nada más: ni nombre, ni teléfono, ni tu ubicación.
Para qué: solo para mandarte El finde. No lo usamos para otra cosa, no lo vendemos, no lo prestamos y no lo cruzamos con lo que hacés en la app: el mail no se vincula con tu identificador anónimo.
Dónde: el pedido queda primero en nuestro servidor, en Netlify (Estados Unidos). Desde ahí pasa a Brevo, la empresa que manda los mails: Sendinblue SAS, una empresa francesa que guarda los datos en la Unión Europea. Brevo registra además la confirmación de tu dirección y, como cualquier servicio de mails, si un mail rebota.
Cuánto tiempo: hasta que te des de baja. Si te anotás y no confirmás en 30 días, borramos el pedido. Después de la baja solo queda la dirección marcada como dada de baja, para no volver a escribirte por error; si querés que la borremos del todo, escribinos.
Cómo darte de baja: con el link «Darme de baja» que está al pie de cada mail, sin dar explicaciones. O escribiendo a sol.plazas.app@gmail.com. Para cambiar de zona, anotate de nuevo con la zona nueva.
El titular podrá en cualquier momento solicitar el retiro o bloqueo de su nombre de los bancos de datos (art. 27, inc. 3, Ley 25.326). También podés pedirnos ver, corregir o borrar tus datos (arts. 14 a 16 de la misma ley). La Agencia de Acceso a la Información Pública, órgano de control de la Ley 25.326, atiende las denuncias y reclamos de quienes vean afectados sus derechos.
Para frenar abusos, el formulario cuenta cuántas veces se usa desde una misma conexión. No guarda tu dirección IP: la convierte en un código que cambia todos los días, y esos contadores se borran al día siguiente.
Lo que queda en tu teléfono y no sale de ahí
La app se acuerda de algunas cosas para no preguntarte lo mismo cada vez. Nada de esto se manda a ningún lado, salvo lo que dicen las dos secciones de arriba:
- Tus plazas guardadas y el lugar que elegiste en cada una. Al servidor llega solo el nombre de la plaza que consultaste; con avisos prendidos, también la plaza y el sector del aviso.
- La zona que elegiste al entrar, para abrir directo en tu barrio, y para qué salís al sol, que es lo que decide los filtros de la lista.
- Tu pedido de aviso: qué plaza, qué sector, con cuánta anticipación y si el servidor ya lo confirmó. Si el servidor no estaba cuando lo pediste, queda pendiente y se reintenta solo en la próxima visita.
- Cosas menores: cuántas veces entraste, si ya te invitamos a agregar SOL a la pantalla de inicio, y un comentario que no se pudo mandar por falta de conexión, hasta que se manda.
- Si te anotaste a El finde por mail, una marca con la fecha, para no volver a ofrecértelo. El mail no queda guardado en el teléfono.
Lo que no se guarda
- Quién sos. No hay cuenta, ni nombre, ni registro de usuarios. Ni teléfono, ni mail fuera del que dejes vos para El finde: el formulario de comentarios no tiene casillero de contacto, y si de todos modos llegaran, el servidor los rechaza.
- Dónde estás. Tus coordenadas nunca se envían. El servidor las rechaza aunque alguien intente mandarlas por error.
- Cookies. Ninguna, ni propia ni de terceros.
- Rastreadores externos. No hay Google Analytics, ni píxel de Facebook, ni nada parecido. El código que mide es nuestro y son trescientas líneas.
- Tu dirección IP. No se registra en ninguna parte (el formulario de El finde solo la usa, convertida en un código diario, para contar intentos).
- Tu número de teléfono, tu cuenta de Google o de Apple, ni ningún registro de dispositivo.
- De qué página venías. Solo se anota una etiqueta gruesa (directo, buscador, redes, compartido).
Para qué sirve todo esto
SOL es una prueba. Queremos saber si una herramienta para encontrar sombra en las plazas de Buenos Aires le sirve a alguien más de una vez. La pregunta concreta es si más de tres de cada diez personas que entran vuelven solas dentro de las dos semanas. Para responderla hace falta contar visitas repetidas, y para contarlas hace falta el identificador anónimo. Nada más que eso.
Tu identificador
Identificador en este teléfono: …
Listo. Se borró. Si volvés a entrar se genera uno nuevo y distinto, sin relación con el anterior.
El botón borra el identificador, tus plazas guardadas, la zona y todo lo demás que la app dejó acá. Si tenías avisos de sol prendidos, los apaga: da de baja la suscripción en el servidor y se borra.
Este botón no toca El finde por mail, porque tu mail no está en el teléfono: para eso está el link de baja de cada mail.
Los eventos ya enviados quedan en el conteo agregado, pero no hay forma de vincularlos con vos, porque el identificador viejo dejó de existir de este lado y nunca hubo nada más para vincular.